No vas a cobrar.

Atlantic City se extiende sobre la barrera de la isla Absecon, hogar de los Lenni-Lenape, que ya entonces apreciaban la generosidad del mar y la exquisita atmósfera que ofrecen las tangentes de la corriente del Golfo. Tanto que a mediados del siglo XIX vinieron otros que dispusieron de la tribu, constituyendo el lugar como destino turístico gracias a la construcción de la línea ferroviaria Camden-Atlantic.
Rasar.

Arrojada la semilla a la tierra preparada, encomendamos la cosecha al señor del trigo y la guadaña, hijo del cielo y la tierra. Desatamos las cintas de lana que ciñen sus pies de marfil en el templo (dice Macrobio que libres para brotar como el germen que se abre a la luz en el décimo mes), y pedimos a su diosa consorte que vele por la abundancia, y que nuestro trabajo sea de provecho, porque sagradas son estas labores. Realizamos las ofrendas y nos encomendamos a la ciudad y sus protectores.
Teatro de sombras.
Trincando abejas.
Kirkland es una pequeña población del entorno metropolitano de Chicago, próxima al Mississippi. Sus primeros pobladores fueron los Pottawatomie, una pacífica tribu que se sostenía del cultivo del maíz, arroz y el refino de los cristales de la savia que exuda el arce en primavera. En el año 1835 hubieron de abandonar sus tierras (los espacios ribereños de los ríos Illinois, Milwaukee, y Manitoouck), con los Chippewa y los Ottawa, en virtud del Tratado de Prairie du Chien. Al pie de firma de este pacto encontramos el nombre del Coronel Pierre Menard, acaso presagio del original autor del Quijote que Borges presentó en sus Ficciones, como si de un amor de cromátida se tratara.
Ámbar es casa.
Metamorfosis.
Gregor Samsa despierta en la mañana tras un agitado sueño, convertido en insecto monstruoso.
Versos en listones de encofrar.
En 1987 se fundó PASP (Public Art Saint Paul), entidad sin ánimo de lucro orientada a la defensa y enriquecimiento de las áreas libres de la capital de Minnesota. A tal fin se comprometió a artistas y profesionales para que colaborasen con regularidad en el diseño y gestión de plazas, parques, jardines, redes peatonales, instalaciones efímeras y eventos de cara a la mayor vida y disfrute de estos espacios. Se trataba del reconocimiento y consolidación gradual de un genius loci inmanente en el devenir de la formación, la cultura y, en definitiva, el espíritu cívico (al modo de Claudel, no ser únicamente objeto de conocimiento, sino motivo de co-nacimiento).

Huasipungo es el pequeño lote de tierra, estéril arenal del páramo andino, que el amo entregaba al indio para labranza o pastoreo. Durante cinco siglos éste se resignó a trabajar bajo la ilusión de ser algún día redimido, entregando todo beneficio a su caritativo latifundista. Dentro de la parcela se localizaba su espacio de habitación: una choza. Si el indio destacaba en su afán productivo, era recompensado con la opción de doblarse sobre tierras más fértiles.
Como si se exhumara un firmamento (César Vallejo).

Un panorama.
Carta remite a mapa. Y paisaje es una extensión de terreno que se ve desde un sitio, o una extensión de terreno considerada en su aspecto artístico, o una pintura o dibujo que representa cierta extensión de terreno. Menos mal, la propuesta de enmienda del DRAE (23ª edición), nos avanza una nueva entrada que, bajo la calificación de “protegido” define el paisaje como un espacio natural que por sus valores estéticos y culturales es objeto de protección legal para garantizar su conservación. Con algo de suerte, no será necesario el epíteto para lograr la enmienda.
Les a bercés.
Viento de otoño. Recogiendo los cirros del equinoccio, el mar se juega del turquesa al gris, y nos dejamos de esperar. Vadeamos lo que nos despide, hay que partir porque los libros se dan la vuelta. El de Kawakami recuerda, en boca del tutor Akira Kitagawa, a Francis Jammes: dice (sabiamente) que se trata de su imagen de hogar. La damos al español a partir del original y de los trabajos de Amy Lowell:
Texto de Javier Gigosos sobre Dundee
Parece mentira que uno pueda plantearse el renunciar a salir a dar un paseo en bici por los alrededores de Dundee, Escocia, en un día de tiempo apacible. Admitámoslo, Dundee, como ciudad, no ofrece gran cosa (salvo agradables excepciones, como el DCA, Dundee Contemporary Arts). Pero la luz del norte no se la quita nadie (de momento), salvo algunas nubes obstinadas, que en ocasiones incluso aportan matices a la paleta de colores del atardecer.
Vamos

Hablaremos mediante palabras de llamada, las que resumen las ponencias o colaboraciones en foros y revistas especializadas, o las de la prensa digital, con esas voces sin escala que se acumulan al margen. Hacen como si se rizaran sobre un estanque, emergiendo de unas páginas despojadas por el viento.
Contornos

Se anuncia agrimensor en un afiche de 1850 en las calles de Concord, Massachusetts: "TRABAJOS DE TOPOGRAFÍA. De todo tipo, siguiendo las mejores técnicas; ofreciendo los datos más fiables, de manera que los límites de las fincas sean cabalmente descritos en los testamentos; reconocimiento y planificación de actividades de forestación; replanteo de carreteras, etc., etc. Se aportan los planos precisos de las fincas, incluyendo las edificaciones con independencia de su tamaño (incorporando escala en pies) a los efectos de su integración en el Diario de la Finca, todo ello con la definición suficiente como para que sea posible trabajar la tierra al ocaso de los días de invierno. Se garantiza la exactitud de las mediciones, dándose las referencias del replanteo a fin de habilitar futuras comprobaciones. Acudir a Henry D. Thoreau (sello y firma)".
Junto a Berenice

El pueblo del mar, Fenicia, se constituyó con base en diversas ciudades-estado autónomas, gobernadas por un soberano, entre las que cabe destacar los enclaves costeros de Biblos, Beritos, Sidón y Tiro. Superada la hegemonía cretense se expanden por el resto del Mediterráneo, gobernando el Norte de África, entre varias islas y litorales. Es allí donde Cartago, su más importante colonia de ultramar, funda los asentamientos púnicos de Oea, Labqi y Sabratha, conjunto que por su congruencia termina conociéndose como Tripolis.
A los que resistieron

En el principio fue la radio. Probablemente a la vez de que se inventaran los gatos, pues ambos empezaron a acudir por las noches de entonces. Con los ojos apaisados sobre el tablero de dibujo, se nos daban los gestos de la tierra y su firmamento en oraciones colmadas de canciones, libros, pantallas y escenarios: fragancias de la libertad.
Y también decían de sucesos y acontecimientos, sobre héroes y tumbas, o del súbito agotamiento de los matices del albero, el tiempo.
Tiempo después, cumplida la garantía de los gatos, acariciamos la luz del día con Chris Stevens en la KBHR de Cicely, guiando los sentidos por Shakespeare, Jung o Sendak. Los ecos del rumor apropiado, o del soñado, los marcaban Benny Goodman, Irving Berlin, Sondheim, Astrud Gilberto, muchos. Café y anhelo llegaron a ser la misma cosa.
Liberación

Cuenta Ahmed Zaazaa que el conocido semanario egipcio Al-Ahram representó una vez a Midan al-Tahrir como el hogar de los edificios más importantes de El Cairo, señeros testigos del brote de cada titular de la prensa local, y de ahí al mundo. Todo lo que acontece en Tahrir se traslada de inmediato a la conciencia nacional. Otros medios, como Cairo Times, tampoco fueron ajenos a esta circunstancia, sentían la plaza como un espacio agitado, el pulso del estado de ánimo de la ciudad: Campo de Marte (referencia obligada a un París antaño anhelado), o explanada estalinista. En cuanto el poder quería exhibir sus galas o artificios, elegía la pasarela obsidional de al-Tahrir.
Spoon River

Lees ese anuncio: una oferta de esa naturaleza no se hace todos los días. Lees y relees el aviso. Parece dirigido a ti, a nadie más. Distraído, dejas que la ceniza del cigarro caiga dentro de la taza de té que has estado bebiendo en este cafetín sucio y barato. Tú releerás. Se solicita historiador joven. Ordenado. Escrupuloso. Conocedor de la lengua francesa. Conocimiento perfecto, coloquial. Capaz de desempeñar labores de secretario. Juventud, conocimiento del francés, preferible si ha vivido en Francia algún tiempo. Tres mil pesos mensuales, comida y recamara cómoda, asoleada, apropiada estudio. Sólo falta tu nombre. Sólo falta que las letras más negras y llamativas del aviso informen: Felipe Montero. Se solicita Felipe Montero, antiguo becario en la Sorbona, historiador cargado de datos inútiles, acostumbrado a exhumar papeles amarillentos, profesor auxiliar en escuelas particulares, novecientos pesos mensuales. Pero si leyeras eso, sospecharías, lo tomarías a broma. Donceles 815. Acuda en persona. No hay teléfono. (Aura. Carlos Fuentes).
Reconsideración de la historia urbana de Berlín
Berlín empezó tarde. De hecho, sólo empieza a ser ciudad de referencia a finales del XIX. Hasta llegar a esas fechas en que se puso a la cabeza de las ciudades europeas, sufrió un proceso de desarrollo con el que los berlineses se mostraron muy críticos: la construcción de las Mietkasernen. Hegeman y Eberstadt, los dos urbanistas más conocidos que aglutinaron ese malestar, opusieron ese modelo berlinés al modelo inglés, que consideraban (como todo el mundo entonces, por otra parte) mucho más adecuado.
Pléyades

1. El Auto de los Reyes Magos, ciclo medieval del Ordo Stellae: de tantas lenguas todos los enigmas.
2. El Sermón de Navidad de 1622, de Lancelot Andrewes: la presentación de los Magos de Oriente.
3. T. S. Eliot, bautismo en la Iglesia Anglicana en 1927, su derivación hacia la fe, escribe La Travesía de los Magos sobre las primeras cinco líneas del Sermón de Andrewes: el menester de precipitar su poesía en (y a través de) una segunda voz, coral en sí misma, la de los Reyes Magos.
4. Luís Cernuda, exilio. Sigue a Eliot y construye, con grave delicadeza, La adoración de los Magos en cinco partes que se hablan y acompañan, dando de sí la forma de la escena y su pasión: la amargura del creyente desilusionado, afectado por la miseria de los días, consciente ya de la imposibilidad de superar nada en el tiempo.
Eliot terminó: “hubiera preferido otra muerte”. De Cernuda escogemos la tercera parte, pero sabiendo de todas.
…que proyectamos en el suelo.

Ingoré. Norte de Guinea-Bissau. Anexo de un sistema fluvial que, apoyado por el archipiélago de Cabo Verde, constituyó un elemento esencial de la colonización portuguesa del Golfo de Guinea a lo largo de los siglos XVI y XVII mientras, a poca distancia, el puerto de Cacheu ejercía como núcleo crítico del comercio de esclavos.
Estamos borrosos

Mirando a las playas de Siracusa, sobre el derrame de los montes Ibleos al mar Jónico, el general Nicias se dirige a los soldados atenienses. Del acto nos hace crónica Tucídides en el Libro VII de sus Guerras del Peloponeso: “Guardad y procurad hacer vuestro camino seguro con el mejor orden que pudiereis y a toda diligencia, sin pensar en otra cosa sino en que en cualquier parte o lugar donde fuereis obligados a pelear, si alcanzarais la victoria, allí será vuestra patria y ciudad y vuestros muros… porque los hombres son la ciudad y no los muros.” Aquí se ha interpretado una acción determinante de la colonización: la réplica de la ciudad con base en el desplazamiento de sus pobladores.
En sus manos nuevos materiales

Llevamos años con esto, más de diez, tan convencidos que parecemos enajenados por todas las calenturas de la estupidez: un recorrido que alcanza más de la mitad de la geografía institucional española, y una porción significativa de la no oficial. Y es que antes de la crisis, la ciudad no se consideraba un problema; antes bien, representaba el inagotable recurso de nuestra prosperidad, así que mejor no perturbarla. Ahora nadie sabe qué hacer con ella, y en consecuencia ha dejado de ser estimada un bien en el que merezca la pena invertir: emplear, gastar o colocar un caudal, o tiempo. En la ciudad.
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